El Gobierno de México ha asegurado que no hay daños al sistema bancario mexicano después de los señalamientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos hacia dos bancos y una bolsa de valores por presunto lavado de dinero ligado a grupos criminales.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México indicó que “el sistema bancario mexicano no ha experimentado ninguna interrupción, opera de manera normal y se mantiene como uno de los más sólidos a nivel internacional con índices de capitalización y liquidez superiores a los exigidos por las normas internacionales”.
Los bancos afectados son CIBanco e Intercam, y la casa de bolsa Vector, los cuales fueron señalados el 25 de junio por el Departamento del Tesoro estadounidense por posibles actividades relacionadas con el lavado de dinero y el tráfico ilegal de fentanilo. CIBanco cuenta con 7.000 millones de dólares en activos, mientras que Intercam dispone de 4.000 millones de dólares.
En respuesta a estas sanciones, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decretó la intervención temporal de las tres instituciones financieras para proteger el ahorro de los clientes y generar estabilidad y certidumbre.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió el sistema financiero mexicano, argumentando que las sanciones del Departamento del Tesoro se basan en dichos y no en pruebas concretas. Sheinbaum mencionó que las transferencias financieras entre empresas chinas legalmente constituidas y empresas mexicanas a través de estas instituciones no son prueba de lavado de dinero.