Tras el terremoto que azotó Colombia en las últimas semanas, equipos de rescate han estado trabajando incansablemente para localizar y salvar a mascotas atrapadas bajo los escombros. Hasta el 15 de agosto, se reportaron al menos 188 animales recuperados con vida en medio de la emergencia, lo que refleja la intensidad de las operaciones y la preocupación por el bienestar de los animales en zonas afectadas.
El Grupo de Rescate Animal de Brasil llegó a Colombia para apoyar las labores de búsqueda y atención a los animales. Su participación destaca la cooperación internacional en situaciones de desastre, ya que los perros, gatos y otras mascotas suelen ser los más vulnerables en estos escenarios. Los equipos combinan tecnología y experiencia para localizar a los animales, muchos de los cuales permanecieron horas o incluso días bajo escombros.
El terremoto, que tuvo una magnitud de 7.0 en la escala de Richter, causó daños significativos en ciudades como Cali y Popayán, donde se reportaron edificios derrumbados y vías bloqueadas. En estas áreas, las mascotas se convirtieron en una prioridad para los rescatistas, quienes han establecido puntos de acopio para alimentar y atender a los animales encontrados. La falta de infraestructura en zonas rurales ha complicado aún más las operaciones, pero los esfuerzos continúan sin pausa.
Las autoridades locales han implementado medidas para proteger a las mascotas, como la creación de refugios temporales y la distribución de suministros básicos. Sin embargo, expertos en rescate animal advierten que el impacto del desastre podría prolongarse, especialmente en comunidades donde los animales son parte fundamental de la vida cotidiana. La recuperación de los animales no solo es un acto de humanidad, sino también un paso clave para la restauración de los hogares afectados.