La ciudad de Monterrey fue sorprendida por una fuerte lluvia y la caída de granizo en la tarde del miércoles, afectando principalmente las zonas centro y sur del municipio. La precipitación comenzó alrededor de las 4:30 de la tarde, generando encharcamientos en calles como las que atraviesan el Barrio Antiguo, una de las áreas más emblemáticas de la región. La combinación de agua y viento fuerte provocó la caída de ramas en diversos puntos, lo que generó preocupación entre los residentes y conductores.
Según reportes locales, el granizo tuvo un tamaño medio y cayó en zonas de alta movilidad, como avenidas principales que conectan distintos barrios. Las autoridades municipales informaron que los efectos del clima extremo causaron interrupciones en el tráfico, con algunas calles inhabilitadas temporalmente para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Además, se registraron daños menores en techos de viviendas y en infraestructura pública, aunque no se reportaron heridos graves.
El fenómeno climático se enmarca en un patrón de inestabilidad atmosférica que ha afectado a la región norte de México en los últimos días. Expertos en meteorología señalan que la presencia de tormentas convectivas en esta época del año no es inusual, pero la intensidad de la lluvia y el granizo en zonas urbanas como Monterrey es un factor que requiere atención. La Comisión Estatal del Agua destacó que la capacidad de drenaje de la ciudad ha sido sometida a prueba, lo que resalta la necesidad de mejorar la infraestructura ante eventos similares.
Las autoridades locales han iniciado una evaluación de los daños para determinar las acciones necesarias de reparación. Además, se han emitido alertas para que los ciudadanos estén atentos a posibles cambios en el clima, ya que la temporada de lluvias en la región puede traer condiciones similares. La comunidad ha mostrado preocupación por la vulnerabilidad de los espacios públicos y la necesidad de planes de contingencia más robustos para enfrentar fenómenos climáticos imprevistos.