El estado de Nuevo León reportó 48 casos activos de gusano barrenador en ganado y mascotas, según informes oficiales. Entre los casos registrados, 10 corresponden a perros, ocho a gatos y tres a personas, lo que eleva el total acumulado en la entidad a 752 casos. Esta situación ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias, quienes monitorean la propagación de la enfermedad en el sector ganadero y en animales domésticos.
El gusano barrenador, causado por el parásito *Dirofilaria immitis*, se transmite principalmente por picaduras de mosquitos y puede afectar a perros, gatos y en casos raros a humanos. En Nuevo León, las autoridades han reforzado campañas de prevención, incluyendo la distribución de medicamentos preventivos y la sensibilización de la población sobre los síntomas, como tos persistente, fatiga y dificultad respiratoria. Sin embargo, el incremento en los casos activos ha generado dudas sobre la efectividad de las medidas actuales.
A nivel nacional, el país acumula 1,863 casos activos de gusano barrenador y 37,388 casos totales, según datos del Instituto Nacional de Salud Pública. Chiapas es el estado con el mayor número de registros, seguido de Oaxaca y Veracruz. En Nuevo León, aunque el número de casos es significativo, no se encuentra entre los primeros lugares, lo que ha llevado a expertos a cuestionar si la vigilancia en la región es suficiente para evitar un brote mayor.
Las autoridades locales han señalado que el aumento en los casos activos podría estar relacionado con factores climáticos, como la presencia de lluvias que favorecen la reproducción de mosquitos. Además, se ha observado un crecimiento en la tenencia de mascotas en zonas urbanas, lo que incrementa el riesgo de contagio. Sin embargo, no se han anunciado medidas adicionales para contener la propagación, lo que ha generado inquietud entre los ciudadanos y profesionales de la salud.
La situación ha generado debates sobre la necesidad de una estrategia más integral para combatir el parásito, incluyendo la regulación de la importación de animales y la mejora en la infraestructura de diagnóstico. Mientras tanto, los dueños de mascotas son invitados a acudir a centros veterinarios para la aplicación de tratamientos preventivos y a reportar cualquier síntoma sospechoso. La pregunta clave es cuántos casos más se necesitan para que las autoridades actúen con mayor urgencia.