El pasado 12 de junio de 2026, miles de regiomontanos se reunieron en la Macroplaza de Monterrey y otros puntos estratégicos de la ciudad para apoyar a la Selección Mexicana en su partido contra Inglaterra, válido por la Copa Mundial 2026. La afición mostró su entusiasmo con banderas, cánticos y la presencia de cientos de personas que llenaron espacios públicos para seguir el partido en pantallas gigantes. La convocatoria fue una muestra de la pasión futbolera que caracteriza a la región, donde el fútbol es parte fundamental de la identidad colectiva.
El evento contó con la participación de organizaciones locales y autoridades municipales, quienes aseguraron la seguridad de los asistentes. Según informes oficiales, no se reportaron incidentes de violencia o desórdenes, lo que reflejó el civismo de la comunidad. Los asistentes también demostraron responsabilidad al recoger la basura generada durante el partido, un gesto que fue destacado por medios locales como un ejemplo de respeto hacia el espacio público y la convivencia ciudadana.
La afición regiomontana vivió momentos de emoción y tensión durante el partido, que finalizó con un resultado que no alcanzó la victoria, pero que fue celebrado con entusiasmo. Muchos asistentes destacaron la unidad y el apoyo incondicional a la Selección, incluso en los momentos más críticos del juego. Para los regios, el evento fue una oportunidad para reforzar su identidad regional y demostrar que el fútbol trasciende las fronteras, uniendo a la comunidad en torno a un mismo objetivo.
Este tipo de eventos tienen un impacto significativo en la percepción pública del fútbol en México, ya que refuerzan la importancia de la participación ciudadana en actividades deportivas. Además, la organización exitosa del evento podría servir como modelo para futuras convocatorias, destacando la capacidad de las ciudades mexicanas para albergar grandes eventos con responsabilidad y cohesión social. La experiencia de los regios en el partido contra Inglaterra resalta cómo el deporte puede ser un motor de unidad y orgullo local.