Un arma se disparó accidentalmente durante un evento de desarme en Tzintzuntzan, Michoacán, causando heridas a una persona. El incidente ocurrió cuando un soldado estaba destruyendo un arma con una sierra, momento en el que el arma se accionó sin intención. La Secretaría de Gobernación confirmó que la víctima fue atendida en el lugar y dada de alta, aunque no se reportaron detalles sobre su estado actual.
El evento formaba parte de un esfuerzo gubernamental para reducir la circulación de armas de fuego en la región, un tema sensible en Michoacán, donde grupos armados han generado violencia en los últimos años. Sin embargo, el accidente pone en evidencia los riesgos inherentes a procesos de desarme, especialmente cuando se manejan armas sin protocolos estrictos de seguridad.
La autoridad responsable del desarme no ha revelado información sobre el tipo de arma involucrada ni sobre el procedimiento que se seguía para su destrucción. Además, no se ha anunciado ninguna sanción contra el soldado que estuvo presente durante el incidente, lo que ha generado preguntas sobre la responsabilidad y los protocolos internos de la institución militar.
Expertos en seguridad pública cuestionan la falta de medidas preventivas en este tipo de actividades, destacando que la exposición de personal militar a armas en desuso puede conllevar riesgos. Aunque la Secretaría de Gobernación no ha proporcionado una explicación oficial sobre la ausencia de sanciones, el caso refuerza la necesidad de revisar los protocolos de manejo de armas en operaciones de desarme.