En el primer cuarto del mes, las autoridades de Monterrey realizaron 84 decomisos contra comerciantes ambulantes en distintas zonas de la ciudad. Los operativos se llevaron a cabo en avenidas y alrededores de la Alameda, específicamente los viernes y sábados, como parte de un esfuerzo por garantizar el cumplimiento de las normativas municipales relacionadas con el comercio informal.
La Dirección de Comercio de la Secretaría de Desarrollo Económico local fue la encargada de ejecutar las acciones. Durante los días mencionados, los inspectores aseguraron productos de vendedores que no cumplían con los requisitos establecidos, como la falta de permisos o la venta en espacios no autorizados. En total, se registraron 48 decomisos el viernes y 36 el sábado, evidenciando un aumento en las labores de vigilancia en esas fechas.
El contexto de estas acciones se enmarca en la persistente problemática del comercio ambulante en zonas céntricas de la ciudad, donde muchos vendedores operan sin regularización. Las autoridades han señalado que estas medidas buscan proteger el orden público y la seguridad vial, además de fomentar un entorno comercial más ordenado. Sin embargo, algunos comerciantes han expresado preocupación por el impacto económico que podrían sufrir con estas intervenciones.
Las consecuencias de estos decomisos podrían incluir la suspensión temporal de actividades de los vendedores afectados, así como la posibilidad de sanciones administrativas. Aunque las autoridades destacan que las acciones son necesarias para mantener la legalidad, también han mencionado que buscan brindar apoyo a los comerciantes para que se registren formalmente y accedan a espacios autorizados. Esto podría marcar un cambio en la forma en que se gestiona el comercio ambulante en Monterrey.