El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunció su respaldo oficial a Waldo Fernández como candidato a la gubernatura de Nuevo León, durante un evento público celebrado en la capital del estado. La decisión fue anunciada por el líder del partido, Arturo Escobar, quien destacó la alianza como un paso clave para consolidar una propuesta de «cambio estructural» en la entidad. El acto, que contó con la presencia de cientos de simpatizantes, se realizó en el centro de convenciones de Monterrey, donde Fernández reiteró su compromiso con la Cuarta Transformación impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El PVEM, que ha sido parte de alianzas estratégicas en distintas entidades, se suma así a una coalición que busca unir fuerzas para enfrentar a los partidos tradicionales en las elecciones de 2024. El respaldo del partido ecológico, conocido por su enfoque en temas ambientales y sociales, podría reforzar la imagen de Fernández como una figura de transición entre la izquierda y las propuestas de modernización. Sin embargo, su apoyo también genera expectativas sobre cómo se traducirán sus promesas en políticas concretas para la región.
Waldo Fernández, exfuncionario del gobierno federal y exdiputado local, prometió que su gobierno priorizará la «estabilidad institucional» y la implementación de «gobernadores de tiempo completo», una frase que busca destacar la necesidad de una gestión más enfocada en la administración estatal. Esta propuesta responde a críticas sobre la falta de continuidad en la gobernabilidad de Nuevo León, donde el mandato de los gobernadores suele ser corto y fragmentado. Sin embargo, no se han detallado aún las estrategias específicas para lograr estos objetivos.
El apoyo del PVEM podría tener implicaciones significativas en el escenario político local. Si bien el partido no es el más grande en la entidad, su alianza con Fernández podría atraer a votantes que buscan alternativas a los partidos tradicionales. Además, el respaldo de un partido con enfoque ecológico podría influir en la agenda de políticas públicas, como la gestión de residuos o la transición energética. Sin embargo, el éxito de esta alianza dependerá de la capacidad de Fernández para convertir sus promesas en acciones tangibles y ganar la confianza de la ciudadanía.