Expansión inmobiliaria e industrial arrincona humedales de Zuazua
El Valle de Santa Elena, oasis cercano a Monterrey, resiente caminos, cercos y desmontes; vecinos y activistas exigen freno.
El sistema de humedales de Zuazua, enlazado por un arroyo, enfrenta presión por fraccionamientos y parques industriales. Recientemente se habilitó un camino de terracería que interrumpe el flujo del agua y parece buscar la conexión entre dos zonas fabriles. También se detectan cercas y retiro de vegetación.
El impacto se arrastra desde años atrás: el humedal Alto Borrego quedó prácticamente absorbido por el fraccionamiento Valle de Santa Elena, construido por Casas Javer en 2010. La Secretaría de Medio Ambiente estatal clausuró el 24 de marzo una ampliación en Mirador Apodaca Park por falta de permisos, pero no ha actuado sobre el nuevo camino.
Colectivos ambientales documentan desmontes desde 2022 y alertan que la zona alberga alrededor de 500 especies, al menos 25 bajo la NOM-059. Destacan aves como el avetoro menor, rascón de Virginia y gavilán pico de gancho, además de la rana leopardo y la culebra de diamantes de vientre claro.
Urgen a revocar permisos irregulares y blindar el sistema lagunar antes de que el daño sea irreversible.