La Secretaría de Salud de Nuevo León anunció que iniciará la campaña de vacunación contra enfermedades respiratorias la próxima semana, como parte de sus esfuerzos para prevenir brotes durante la temporada invernal. La doctora Alma Rosa Marroquín, titular de la dependencia, destacó que el programa incluirá la aplicación de 1.8 millones de dosis, con prioridad para la vacuna contra la influenza. Esta medida busca reducir la carga en los hospitales y proteger a la población vulnerable, especialmente niños, adultos mayores y personas con condiciones crónicas.
El inicio de la campaña está programado para el próximo lunes, en coordinación con centros de salud y clínicas públicas en todo el estado. Según la funcionaria, las vacunas estarán disponibles en puntos estratégicos para garantizar el acceso de la ciudadanía. La vacunación se realizará de manera gratuita, como parte del Plan Nacional de Salud, y se enfocará en grupos de riesgo, aunque también estará abierta a la población general. La iniciativa responde a la necesidad de prepararse ante el aumento de casos de resfriados, neumonías y otras afecciones respiratorias en épocas de frío.
La importancia de la vacunación fue reforzada por la doctora Marroquín, quien explicó que la influenza puede causar complicaciones graves, incluyendo hospitalizaciones y fallecimientos, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados. En los últimos años, la región ha experimentado picos de contagios que han sobrecargado los servicios médicos, lo que ha impulsado a las autoridades a priorizar la prevención. Además, se espera que la campaña contribuya a la reducción de la transmisión del virus en comunidades y escuelas, donde la interacción cercana favorece la propagación.
La Secretaría de Salud también destacó que la vacunación no solo protege al individuo, sino que fortalece la inmunidad colectiva, lo que es crucial para evitar brotes epidémicos. Para ello, se han realizado campañas de concientización en medios locales y redes sociales, invitando a la población a acudir a los centros de vacunación. Sin embargo, se han reportado desafíos, como la falta de información en zonas rurales y la desconfianza en algunas comunidades, lo que exige esfuerzos adicionales para garantizar la cobertura total.