Texas da por terminado el mayor brote de sarampión de las últimas décadas
Tras más de 700 contagios y la muerte de dos menores, autoridades de salud de Texas confirmaron el cierre oficial del brote de sarampión que mantenía en alerta al estado desde enero. El anuncio se realizó luego de 42 días sin nuevos casos, duplicando el plazo máximo de incubación y brindando tranquilidad a las comunidades más afectadas.
El brote, que tuvo su epicentro en el condado de Gaines y se extendió a casi cuarenta condados, afectó principalmente a niños y adolescentes, la mayoría de los cuales no contaban con el esquema completo de vacunación. En total, se reportaron 762 casos y 99 hospitalizaciones, situación que puso a prueba la capacidad de respuesta del sistema sanitario estatal y encendió las alarmas sobre la caída en las tasas de inmunización infantil.
Las autoridades estatales subrayaron la eficacia de la estrategia conjunta basada en vigilancia, pruebas diagnósticas, vacunación y educación a la población. Sin embargo, advirtieron que la amenaza sigue vigente debido al repunte de casos en otras regiones y llamaron a fortalecer las campañas de vacunación para evitar futuras tragedias.
Expertos recalcan que el brote mostró la importancia de mantener altos niveles de cobertura inmunológica. La disminución de la vacunación expone a las comunidades a enfermedades prevenibles, recordando que el sarampión sigue representando un riesgo real, especialmente para los pequeños no vacunados.