Un joven de 19 años residente en Massachusetts, EE.UU., se declaró culpable de cargos federales por piratear a la empresa de tecnología académica y educativa PowerSchool. Este incidente es considerado la mayor filtración de datos académicos en la historia de Estados Unidos.
El individuo, identificado como Matthew Lane, aceptó los cargos por acceder a una computadora protegida de PowerSchool y por robo de identidad agravado. Se cree que actuó junto con otros ciberdelincuentes.
Lane obtuvo acceso a la empresa utilizando la combinación de nombre de usuario y contraseña robada de un empleado. PowerSchool se percató de la infiltración en diciembre, cuando se descargó información personal, números de la seguridad social y expedientes médicos de aproximadamente 62 millones de niños.
La empresa pagó a los hackers una extorsión de aproximadamente 2,85 millones de dólares en bitcoin a cambio de un video donde afirmaban haber borrado su única copia de los datos. Sin embargo, los ciberdelincuentes continuaron enviando correos electrónicos de extorsión a escuelas en Canadá y Carolina del Norte.
Según el acuerdo de culpabilidad, Lane acordó no impugnar una sentencia de prisión inferior a nueve años y cuatro meses[1][2][3].