Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en los municipios de Apodaca y Guadalupe, en el estado de Nuevo León, realizaron bloqueos de carreteras el miércoles 15 de noviembre, a las 15:00 horas, para exigir mejoras en sus condiciones laborales y el abasto de insumos médicos. Alrededor de 60 manifestantes, pertenecientes al Sindicato de Trabajadores de la Salud, cerraron vías principales, lo que generó congestión en zonas urbanas y afectó el transporte público y privado. Los trabajadores destacaron que las demandas incluyen el pago de salarios atrasados, la adquisición de medicamentos y equipos esenciales, así como la implementación de medidas de seguridad en sus centros de trabajo.
La protesta surge en un contexto de tensiones entre el IMSS y sus empleados, quienes han denunciado desde hace meses la falta de recursos para atender a la población. En los últimos años, el sindicato ha realizado movilizaciones similares, pero esta vez el descontento se intensificó debido a la escasez de insumos en hospitales y clínicas, lo que pone en riesgo la atención médica de miles de pacientes. Los trabajadores argumentaron que las autoridades federales no han respondido a sus peticiones, lo que ha generado un clima de desesperación entre el personal de salud.
Las autoridades locales y federales han confirmado que están en contacto con los líderes sindicales para encontrar una solución. El secretario de Salud del estado, en declaraciones a medios locales, indicó que se busca un diálogo inmediato para garantizar el abasto de insumos y resolver las demandas salariales. Sin embargo, los manifestantes exigieron que las acciones sean concretas y no solo palabras. Mientras tanto, los bloqueos continuaron hasta el final de la tarde, con la presencia de elementos de seguridad para evitar conflictos y garantizar el acceso a servicios esenciales.
La crisis en el IMSS refleja un problema más amplio en el sector público, donde la falta de financiamiento y la burocracia han generado tensiones entre trabajadores y gobiernos. En el caso de Nuevo León, la situación es particularmente crítica, ya que el IMSS es una de las principales instituciones que brinda servicios de salud a la población. Si no se resuelven las demandas, los bloqueos podrían repetirse, lo que afectaría aún más la calidad de la atención médica y la confianza de los usuarios en las instituciones públicas.