El Río La Silla, ubicado en el municipio de Guadalupe, fue escenario de una operación de control de especies invasoras, en la que se retiraron miles de peces diablo para proteger las especies nativas del ecosistema. La iniciativa, liderada por un grupo de 60 voluntarios, se desarrolló durante 17 domingos, logrando capturar un total de 2 mil 500 ejemplares de esta especie, conocida por su impacto negativo en la biodiversidad local.
La presencia de los peces diablo, originarios de Asia, representa una amenaza para los hábitats naturales del río, ya que compiten por recursos y alteran el equilibrio ecológico. Los voluntarios, en colaboración con organizaciones ambientales, realizaron actividades de pesca artesanal y monitoreo para identificar zonas críticas de la cuenca. Este esfuerzo se enmarca en un plan más amplio para mitigar la invasión de especies no nativas en la región.
El proyecto fue impulsado por instituciones locales y grupos de conservación, quienes destacaron la importancia de la participación ciudadana en la protección de ecosistemas frágiles. Según los responsables, la captura de los peces diablo no solo busca reducir su población, sino también generar conciencia sobre la necesidad de evitar la introducción de especies extranjeras en cuerpos de agua. La iniciativa también incluyó talleres educativos para la comunidad.
Las autoridades mencionaron que, a pesar de los avances, se requieren medidas sostenibles para prevenir futuras invasiones. Esto incluye la regulación de actividades que puedan facilitar la entrada de especies no deseadas, así como el fortalecimiento de programas de monitoreo. Los resultados de esta jornada servirán como base para diseñar estrategias a largo plazo, garantizando la conservación de la biodiversidad del Río La Silla.