El pasado viernes, alrededor de 20 personas afectadas por el presunto fraude inmobiliario de Proyectos 9 bloquearon vialidades en el centro de Monterrey, específicamente frente al Consejo de la Judicatura, para exigir una reunión con el consejero Carlos Mendoza Cano. La protesta, que se desarrolló en horas de la mañana, generó congestión en las calles cercanas y molestia entre los conductores, quienes se vieron obligados a tomar rutas alternas. Los manifestantes, identificados como propietarios de inmuebles adquiridos mediante este proyecto, buscan respuestas sobre la situación de sus inversiones, que según afirman, están en riesgo debido a irregularidades detectadas.
Proyectos 9, un esquema inmobiliario que prometía desarrollar viviendas en zonas estratégicas de la ciudad, ha sido cuestionado por varias familias que aseguran haber invertido miles de pesos sin recibir los bienes adquiridos. Las autoridades locales han sido criticadas por la falta de transparencia en el manejo de estos casos, lo que ha llevado a los afectados a recurrir a protestas públicas. Según informes preliminares, el Consejo de la Judicatura no ha emitido un comunicado oficial sobre el tema, lo que ha generado incertidumbre entre los ciudadanos que buscan resolver su situación legal y financiera.
La protesta en el centro de Monterrey no es la primera de su tipo; en los últimos meses, grupos de afectados han realizado acciones similares en diferentes puntos de la ciudad, exigiendo que las instituciones responsables intervengan. Sin embargo, la falta de respuestas concretas ha alimentado la frustración de los afectados, quienes temen perder su dinero sin posibilidad de recuperarlo. Además, la presencia de los manifestantes en espacios públicos ha generado debates sobre el equilibrio entre el derecho a protestar y el impacto en la movilidad urbana.
Las autoridades municipales y estatales han sido cuestionadas sobre las medidas que tomarán para abordar el caso de Proyectos 9, especialmente considerando que el fraude podría afectar a cientos de personas. Mientras tanto, los afectados continúan buscando apoyo legal y mediación para recuperar sus inversiones, lo que podría derivar en acciones judiciales colectivas. La situación resalta la necesidad de mayor regulación en proyectos inmobiliarios y la importancia de que las instituciones respondan de manera oportuna a las denuncias ciudadanas.