La estación de bomberos de García, ubicada en el municipio de Coahuila, anunció su cierre programado para el mes de septiembre debido a la escasez de recursos financieros. El comandante Alejandro Zúñiga confirmó oficialmente la decisión, señalando que no existen fondos suficientes para mantener operaciones continuas en el servicio. Este anuncio ha generado preocupación entre los habitantes de la región, quienes dependen de este cuerpo para atender emergencias.
Según el informe, nueve bomberos serán reubicados a otras estaciones cercanas, aunque el personal destacado no especificó cuáles serían los destinos. Sin embargo, el cierre afectará directamente la capacidad de respuesta ante incendios, accidentes o situaciones de riesgo. Zúñiga destacó que la falta de presupuesto se debe a una combinación de factores, incluyendo la reducción de apoyos gubernamentales y la disminución de recursos locales, lo que ha generado una crisis sostenida en el servicio.
El cierre de la estación de bomberos se da en un contexto de tensiones económicas en el municipio, donde otros servicios públicos también enfrentan dificultades. Aunque no se han revelado detalles sobre planes alternativos, expertos en seguridad pública advierten que la ausencia de un cuerpo de bomberos local podría incrementar el tiempo de respuesta en emergencias, poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos. Además, la reubicación del personal podría generar descontento entre los trabajadores, quienes han denunciado condiciones laborales precarias.
Las autoridades locales han sido consultadas sobre posibles soluciones, pero hasta ahora no se ha presentado un plan claro para evitar el cierre. La comunidad, por su parte, exige transparencia y acciones inmediatas para garantizar su seguridad. Mientras tanto, los vecinos se preparan para enfrentar una posible falta de atención en situaciones críticas, lo que resalta la importancia de una infraestructura pública sólida y bien financiada.