Broma en la red WiFi de un pasajero provoca aterrizaje de emergencia en Barcelona
Un vuelo de Turkish Airlines procedente de Estambul activó el protocolo por amenaza de bomba y aterrizó de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. La alarma se confirmó como falsa tras las primeras revisiones, sin heridos ni incidentes operativos.
La aeronave tomó tierra a las 09:57 horas, con un retraso cercano a los 30 minutos respecto a su horario programado. A bordo viajaban 148 pasajeros y siete tripulantes. Pese a la alerta, el arribo se realizó con normalidad.
Durante el trayecto por espacio aéreo francés, el avión fue escoltado por un caza, y autoridades de Defensa autorizaron su ingreso a territorio español. Ya en Barcelona, el aparato fue conducido a una zona segura; los pasajeros descendieron por su propio pie y la Guardia Civil inspeccionó la aeronave sin hallar explosivos.
La compañía explicó que el origen de la alarma fue un punto de acceso a internet creado por un viajero con un nombre que simulaba una amenaza. La Guardia Civil abrió una investigación para determinar responsabilidades y recabó declaraciones de los ocupantes, además de efectuar revisiones personales.
El incidente activó un amplio dispositivo de seguridad y generó demoras, un recordatorio de que las falsas alarmas, aun cuando se presenten como “bromas”, pueden derivar en consecuencias legales.