Raro varamiento de pepinos de mar tapiza la costa de Seaside, Oregon
Una extensa franja de la playa amaneció cubierta por miles de estos invertebrados gelatinosos, arrastrados por el fuerte oleaje combinado con una marea muy baja. El episodio, poco frecuente, sorprendió a residentes y visitantes en la ciudad costera ubicada al noroeste de Portland.
De aspecto rosado y parcialmente translúcidos, los ejemplares —conocidos como pepinos de mar que respiran a través de la piel— suelen permanecer enterrados cerca de la línea de bajamar. Sin embargo, el mar los expulsó y quedaron esparcidos a lo largo de más de tres kilómetros de arena. La mayoría mide poco más de un centímetro, aunque en condiciones normales pueden alcanzar hasta 15 centímetros de longitud.
Especialistas locales explicaron que eventos de este tipo ocurren únicamente cuando coinciden oleajes intensos y mareas muy bajas, algo que puede presentarse algunas veces al año o incluso con intervalos de varios años. En esta ocasión, la cantidad fue notablemente superior a la de un varamiento típico, donde apenas se observan algunos individuos dispersos.
Los organismos no son capaces de regresar por sí mismos a su hábitat y terminarán deshidratándose, lo que aportará nutrientes a pulgas de arena, saltamontes de playa y otros invertebrados del litoral; las aves, en cambio, rara vez los consumen. Se espera que, en uno o dos días, los restos se integren a la arena y la playa recupere su apariencia habitual. Como dato biológico, la especie identificada es Leptosynapta clarki, distribuida desde el norte de California hasta el Golfo de Alaska.