Tormentas torrenciales paralizan el noreste de Estados Unidos
Lluvias intensas dejan devastadoras inundaciones, cortes de energía y afectaciones graves en ciudades como Nueva York y Nueva Jersey. Las autoridades han exhortado a la población a resguardarse ante el alto riesgo.
Desde el lunes 14 de julio, una serie de violentas tormentas ha azotado el noreste de Estados Unidos, provocando que calles y avenidas se conviertan en ríos incontenibles. Nueva Jersey y Nueva York han sido especialmente golpeadas: miles de hogares quedaron a oscuras por los apagones, mientras que el transporte público colapsó tras verse completamente inundado. El servicio meteorológico ha lanzado múltiples alertas por inundaciones súbitas y el gobernador de Nueva Jersey declaró el estado de emergencia, pidiendo a la ciudadanía evitar traslados que no sean indispensables.
Imágenes difundidas muestran vehículos atrapados bajo el agua, personas rescatadas de autos varados y barrios enteros rodeados por el agua, que en muchas zonas llegó a la cintura. Las lluvias, concentradas en pocas horas, desencadenaron el cierre de carreteras y severos problemas en el metro de Nueva York, donde las plataformas y andenes se inundaron como nunca se había visto. Se han confirmado víctimas mortales, mientras que otros residentes, aunque han perdido sus casas y pertenencias, se muestran agradecidos por haber sobrevivido.
La ferocidad de estas precipitaciones evidencia una vez más la vulnerabilidad de las grandes urbes ante fenómenos climáticos extremos, alimentando el debate sobre la adaptación urbana y la respuesta ante emergencias en un escenario de cambio climático cada vez más incierto.